En la oficina

Tímido y encantador que pasa desapercibido pero, cuando te fijas en él ya no hay vuelta atrás. Es entrar a la oficina e inconscientemente tu mirada ya lo ha localizado, y si no está, todos tus sentidos están pendientes de todos los movimientos que ocurren alrededor de la entrada.

Tímido que si le das tiempo, y haces el descanso del café junto él empezará a abrirse. Primero te preguntará por ti: ¿cómo estás?, ¿cómo va el proyecto?, ¿qué tal fue el fin de semana? Y tras tus historias, siempre con tu toque jovial, empezará él a desarrollar las suyas, siempre con una sonrisa, siempre…

Encantador. Le notarás esa inquietud dentro de él, esos ojos claros y oscuros a la vez que quieren saber más de ti. Esas manos que buscan el contacto pero que las detiene. Esa sonrisa nerviosa que a veces se relaja y muestra su amplitud, su belleza.

Y te preguntas, ¿lo intuirán los colegas? O ¿no es tan evidente? Y sin deseo real de querer hallar una respuesta, le sonríes de nuevo y vuelves a tu puesto de trabajo. Incluso la estadística puede llegar a ser más dulce y divertida. Buenos días.

Sanlppms.

Anuncios