Ilusión

Mi nueva nota en el móvil. Ilusiónate y muéstralo. Koo-koo-ka-choo. Que dicen que se ha puesto de moda el amor otra vez. I’m blue da bu dee da bu die. Popurrí, popurrí.

Y, ¿qué somos si no la mostramos? ¿Juan Palomo? Yo me lo guiso, yo me lo como. Basta ya. No hay que avergonzarse de los sentimientos honestos, aunque se de la vulnerabilidad. Hemos venido a jugar, a correr el riesgo y/u otra cosa. Adelante. Juan Palomo siempre pierde. Tú no.

Anuncios

En los días como hoy…

Todos los días de mi vida pienso en ti en algún momento y suelo sonreír por la suerte que he tenido de conocerte y de tenerte en mi vida.

Sin embargo, en los días como hoy, cuando me dan una buena nueva me vienes al pecho más que a la mente y lloro. Mis lágrimas desatan la tensión que supone saber que ya nunca te volveré a ver, que no estás aquí para recibir la noticia y que no estarás para conocer a tu nieto.

En días como hoy te echo aún más de menos. Me entristece sentir que nunca más una alegría podrá llegar a ser completa, pues me faltará compartirla contigo, ver tu rostro iluminado por tu bella sonrisa llena de amor, llena de ángel. Sigue leyendo

Lorenzo

Lorenzo se perdió para poder descubrir a Luna, y cuando creyó haberla encontrado… ella ya se había marchado.
Sintió pena por lo que no es y rabia por lo que nunca fue.

Lorenzo empezó, una vez más, a buscarse a sí mismo.
Sabía que converger no siempre era posible.

Lorenzo, al fin y al cabo, salía todos los días.

Sanlppms.

La segunda oportunidad

Leo no comprendía, no sabía la razón. Tal vez, pensaba, era por su carácter pasional e impulsivo o, quizá, tan sólo era una cuestión de tiempo y de lugar. Con Anabel pasaba momentos cálidos y agradables, sin embargo, algo le decía que no era ése su camino. No la veía capaz de luchar por su amor, lo abandonaría todo al destino. Cuando la conoció hubo magia, mas al poco tiempo comenzó a fijarse en esos pequeños detalles que hacían que no fuera para él, su alma gemela. Aún así no quería dar por terminada la relación, huía del sentimiento de cobardía, Sigue leyendo

Disfrutemos de la jornada…

IMG_20140805_162605

que esto se acaba.

La sensación de ser extraña en un lugar, y querer conocer, querer empaparte de la cultura, de su pensamiento, de su estilo de vida. Motivación.

El rico olor a mantequilla que desprende un croissant y su bocado… Mmmmm. Junto con el café que prepara tu garganta y tu cuerpo para una radiante mañana. Deleite.

Él. Esa huella mágica que dejó en ti. Cuando tienes dudas siempre recurres a esa persona, qué haría, qué me diría. Amor.

La melodía. Aquella que no sabes si nada más escucharla se ha amoldado a tu ser o, más bien,  al contrario. Tiene tal poder que puede que sea tu ser quien se haya ajustado a ella. Comprensión.

El lugar. Donde estás, simple y natural. Donde fluye la concentración. Calma.

Sanlppms.

Hoy me ha sonreído

Esta mañana he vuelto a ver a ese hombrecito mayor desde lejos, con su paso pausado. Me he acordado que ya había escrito sobre él, y he recuperado las siguientes palabras del mes de mayo.

Hoy me ha sonreído.
Estaba en la sala de estudio, ya cansada y con hambre, pero, sin haberme acabado la materia. Así pues, fui a comprarme algo para cenar y decidí tomármelo en un banco, sentada y contemplando a la gente que pasaba.
Ahí estaba yo, calmada y contenta por la determinación de volver a entrar a estudiar de nuevo, saboreando mi porción de pizza de verduras, cuando alcé la vista y lo vi.
Era un hombre más viejo y más bajo, con la chepa más corva que la que él tenía, pero, con su mismo tono de piel y la misma pose al caminar tranquilamente, con las manos entrelazadas por detrás, en la espalda. Estaba mirándome y, justo dio un paso colocándose enfrente de mí, me sonrió. Él me sonrió, él me sonríe.
No sé el motivo de mi percepción, si ya he dicho que no era igual que él, mas me advino la sensación que estaba allí.
Él sigue conmigo, independientemente donde su cuerpo yace. Su alma me ha sonreído.

Sanlppms.

En la oficina

Tímido y encantador que pasa desapercibido pero, cuando te fijas en él ya no hay vuelta atrás. Es entrar a la oficina e inconscientemente tu mirada ya lo ha localizado, y si no está, todos tus sentidos están pendientes de todos los movimientos que ocurren alrededor de la entrada.

Tímido que si le das tiempo, y haces el descanso del café junto él empezará a abrirse. Primero te preguntará por ti: ¿cómo estás?, ¿cómo va Sigue leyendo