La segunda oportunidad

Leo no comprendía, no sabía la razón. Tal vez, pensaba, era por su carácter pasional e impulsivo o, quizá, tan sólo era una cuestión de tiempo y de lugar. Con Anabel pasaba momentos cálidos y agradables, sin embargo, algo le decía que no era ése su camino. No la veía capaz de luchar por su amor, lo abandonaría todo al destino. Cuando la conoció hubo magia, mas al poco tiempo comenzó a fijarse en esos pequeños detalles que hacían que no fuera para él, su alma gemela. Aún así no quería dar por terminada la relación, huía del sentimiento de cobardía, deseaba intentarlo, que la renuncia no fuera una opción, prefería perder a no jugar.

Mientras Anabel no tenía prisa, vivía relajada e intentaba centrarse en el presente, con sus preocupaciones e inseguridades. No deseaba forzar el momento, a pesar de que Leo siempre le ofrecía pequeños amaneceres, ella los rechazaba. Tampoco comprendía, no sabía el motivo, mas con su ritmo pausado prefería pasar tiempo con amigos antes que profundizar con Leo. Parecía tenerlo todo y sus amigos apoyaban abiertamente la relación, pero sólo ella había conversado más con él, sólo ella tenía sus ojos. Y su visión era de un niño con muchas ganas de vivir, que lo quería catar todo, que se cuestionaba todo y Anabel no se veía con fuerzas suficientes para seguirle el ritmo. De un cierto modo le daba pereza y sabía, en el fondo, que esa pereza no podía augurar algo bueno.

Leo y Anabel querían encontrar a alguien, esa persona capaz de darles una segunda oportunidad, con el deseo de conocerlos, con la habilidad de aclarar sus propias ideas y mostrarles nuevos colores y nuevas notas musicales antes no percibidas. Esa persona capaz de inspirarles y hacerles levitar.

Cada uno por separado, sin conocer el porqué, eran conscientes que no tenían enfrente de aquella bonita mesa a esa persona tan especial. Aquella oportunidad capaz de darles una segunda.

Sanlppms.

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Medios de comunicación

Vuelvo a intentar ponerme al día y en una sola mañana basta.

No sé quién es realmente quien me hace sentir que pierdo el tiempo, si los medios de comunicación o los políticos. No me interesan sus palabras sino sus acciones.

El fin se presupone, no es otro que el bien común. Así pues, lo intento. Intento leer el periódico o ver los informativos y ver cómo lo interpretan, lo fijan y diseñan un plan, paso a paso, para alcanzarlo. Ideas, planes, objetivos.

Espero leer cómo se desarrollan, mejor o peor, pero haciendo hincapié en el plan, no en la persona que lo ejecuta. Al fin y al cabo, el ejecutor siempre anhela que salga bien, y si no es el caso no es vocación lo que le colocó ahí.

Sin embargo, me encuentro con la interpretación de las palabras pronunciadas, el mensaje fijado por los medios y un diseño no de acción, sino de discusión. Y me aburro.

Sinceramente, no le doy importancia a que un hombre no quiera subir en ascensor con mujeres. Eso no me afecta. Tampoco que otro escriba una carta disculpándose. La Justicia dictará sentencia.

Entonces, ¿para qué? ¿Cuál es el fin que persiguen los mass media? ¿Que nos quedemos con esas noticias sin fundamento? ¿Que sintamos que estamos informados? ¿Que sigamos sin poder averiguar los sucesos en mayor alcance? ¿Que nos posicionemos fácilmente de cara a nuevas elecciones? ¿Que sin entender, ni ver, todas variables tengamos una idea clara?

Tantas preguntas me recuerdan a Matrix, hacerte ver que eres importante dentro de este sistema. Sistema artificial y material.

Esos preciosos minutos se podrían emplear para explicar, concienciar y difundir conocimiento sobre las instituciones que nos representan, el entramado internacional que siempre limita y, porqué no, incluso alguna noticia alegre sobre alguno de los milagros que tienen lugar cada día.

Lo intento, pero no lo consigo.

Sanlppms.

Disfrutemos de la jornada…

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que esto se acaba.

La sensación de ser extraña en un lugar, y querer conocer, querer empaparte de la cultura, de su pensamiento, de su estilo de vida. Motivación.

El rico olor a mantequilla que desprende un croissant y su bocado… Mmmmm. Junto con el café que prepara tu garganta y tu cuerpo para una radiante mañana. Deleite.

Él. Esa huella mágica que dejó en ti. Cuando tienes dudas siempre recurres a esa persona, qué haría, qué me diría. Amor.

La melodía. Aquella que no sabes si nada más escucharla se ha amoldado a tu ser o, más bien,  al contrario. Tiene tal poder que puede que sea tu ser quien se haya ajustado a ella. Comprensión.

El lugar. Donde estás, simple y natural. Donde fluye la concentración. Calma.

Sanlppms.

Hoy me ha sonreído

Esta mañana he vuelto a ver a ese hombrecito mayor desde lejos, con su paso pausado. Me he acordado que ya había escrito sobre él, y he recuperado las siguientes palabras del mes de mayo.

Hoy me ha sonreído.
Estaba en la sala de estudio, ya cansada y con hambre, pero, sin haberme acabado la materia. Así pues, fui a comprarme algo para cenar y decidí tomármelo en un banco, sentada y contemplando a la gente que pasaba.
Ahí estaba yo, calmada y contenta por la determinación de volver a entrar a estudiar de nuevo, saboreando mi porción de pizza de verduras, cuando alcé la vista y lo vi.
Era un hombre más viejo y más bajo, con la chepa más corva que la que él tenía, pero, con su mismo tono de piel y la misma pose al caminar tranquilamente, con las manos entrelazadas por detrás, en la espalda. Estaba mirándome y, justo dio un paso colocándose enfrente de mí, me sonrió. Él me sonrió, él me sonríe.
No sé el motivo de mi percepción, si ya he dicho que no era igual que él, mas me advino la sensación que estaba allí.
Él sigue conmigo, independientemente donde su cuerpo yace. Su alma me ha sonreído.

Sanlppms.

Referéndum

Estoy en crisis ideológica, aunque eso no es extraño en mí. Hace tiempo decidí ir por libre y no aferrarme a ninguna rama política. Hay gente que lo ve un acto hipócrita, yo tan sólo lo veo como una mayor libertad intelectual, como diría Joan Fuster*.

Sin embargo, como demócrata no puedo calificar un referéndum como absurdo, como he leído en algún artículo. En una sociedad democrática un referéndum sólo puede legitimar su resultado. Quizá, éste sea para cambiar la Constitución actual, la que fue todo un logro en 1978 por las circunstancias que la rodeaban pero, y ¿hoy en día?

Los cambios siempre asustan porque no sabemos qué se desarrollará posteriormente, es lo que tienen las ciencias sociales, que no tenemos un laboratorio para trabajar con hipótesis y ver qué resultaría. No obstante, no podemos por ello, quedarnos estancados, siendo esclavos de las propias cadenas que elaboramos en la época de la transición.

Ahora, nos encontramos en otra. Ahora, es el momento de juntarnos y decir “Hey conciudadan@s, ¿qué queremos?”. Como si de un grupo de amigos se tratara para decidir qué hacen un fin de semana. Puede parecer desconsiderado pero, en realidad, es que es más fácil de lo que parece, el diálogo simple y llano.

Un referéndum sobre el modelo estado, a través del cual las regiones puedan dictaminar con quién quieren convivir.

Un referéndum sobre la forma de gobierno, en el que los nacionales de un estado puedan deliberar qué instituciones desean que los representen.

Sanlppms.

 


 

*“Tota convicció -convicció seriosa- se us convertirà en prejudici per a les conviccions ulteriors. Penseu-hi. Cada convicció que adquiriu és un prejudici més que acumuleu. I ja sabeu què vol dir un prejudici: un vici d’origen. Si sou zelosos de la vostra llibertat intel·lectual, si aspireu a conservar la “disponibilitat permanent” que n’és el pressupòsit, heu d’esforçar-vos per ser homes d’escasses conviccions. El fanàtic és un convençut: un individu que està convençut de tot, que té moltes conviccions. No crec que el fanatisme sigui una perspectiva gaire amable. La prudència, virtut cardinal, aconsella evitar aquestes exasperacions mentals i morals. I al capdavall, per circular per la vida, no calen massa conviccions. N’hi basten tres o quatre. Només.”
JOAN FUSTER, “Convicció”, Diccionari per a ociosos.

Dudas

El “estás conmigo o contra mí” me resulta de lo menos atractivo. Es cobarde, tiene miedo, consciente o inconscientemente siente que le falla algo.

No hay que temer a las dudas, están ahí para decirnos algo importante. Cuando el corazón y la razón no están de acuerdo. Con un poco de tiempo se encuentran las verdaderas respuestas y, mientras tanto, no hay que tener miedo a la duda, podemos vivir en ella, tranquilos y en calma. Timing is everything.

Date tiempo.

Sanlppms.

En la oficina

Tímido y encantador que pasa desapercibido pero, cuando te fijas en él ya no hay vuelta atrás. Es entrar a la oficina e inconscientemente tu mirada ya lo ha localizado, y si no está, todos tus sentidos están pendientes de todos los movimientos que ocurren alrededor de la entrada.

Tímido que si le das tiempo, y haces el descanso del café junto él empezará a abrirse. Primero te preguntará por ti: ¿cómo estás?, ¿cómo va el proyecto?, ¿qué tal fue el fin de semana? Y tras tus historias, siempre con tu toque jovial, empezará él a desarrollar las suyas, siempre con una sonrisa, siempre…

Encantador. Le notarás esa inquietud dentro de él, esos ojos claros y oscuros a la vez que quieren saber más de ti. Esas manos que buscan el contacto pero que las detiene. Esa sonrisa nerviosa que a veces se relaja y muestra su amplitud, su belleza.

Y te preguntas, ¿lo intuirán los colegas? O ¿no es tan evidente? Y sin deseo real de querer hallar una respuesta, le sonríes de nuevo y vuelves a tu puesto de trabajo. Incluso la estadística puede llegar a ser más dulce y divertida. Buenos días.

Sanlppms.

Un poco de mí.

Política, democracia, solidaridad, máximo y un egoísmo generoso.

Hace un par de días una amiga me envió un e-mail hablándome sobre un nuevo partido político que se ha constituido. Un partido que aboga por una democracia más participativa y me ha hecho reflexionar.

Siendo adolescente, no me gustaba cómo funcionaba la sociedad, así, decidí matricularme en Ciencias Políticas. Durante los primeros años de carrera, veía que mis compañeros, la mayoría de ellos, tenían ideas ya muy claras respecto a los objetivos a alcanzar, y yo, con mi particular manera de analizar las cosas, no sabía dónde posicionarme. El profesor de Derecho Constitucional me dijo “Sandra, te mojas las puntitas de los pies y yo quiero que te tires de lleno a la piscina”. Yo simplemente no podía tirarme de lleno pues, sentía que necesitaba más información, más conocimiento para hacerlo, para poder defender o atacar una idea.

A mitad de carrera, me fui a Francia a estudiar, conocí a personas de otros países, de otras culturas y con otras ideas. Un año muy enriquecedor, y yo volví a mi universidad con muchísima más información, sobre la globalización y el imperialismo, sobre la libertad y la igualdad, sobre el civismo y el cinismo.

Un año después se desencadenó el movimiento 15-M y yo me vi envuelta en él, siempre había anhelado vivir algo parecido al Mayo del 68 y aproveché la oportunidad. Iba a las asambleas de mi ciudad, con micrófono en mano, escondía los nervios y explicaba cómo funcionaba el sistema y el porqué éste no me gustaba.

Al paso de los meses, vi que aquello no funcionaba, había nacido una relación con las personas que allí pasaban más tiempo, y se vio el orgullo de algunos, la envidia de otros o el sentimiento de superioridad o inferioridad que destacaba en algunas personalidades. Con micro en mano, dije que aquello no era lo que yo esperaba, que aquel tampoco era el camino. Y de ahí surgió mi Revolución Soñada.

Hace un par de días, cuando leí y vi los vídeos que mi amiga me había enviado yo… no logré sentir nada.

La política es muy parecida al fútbol. Todo el mundo entiende.

Y sí, por supuesto todos tenemos el derecho de expresarnos, siendo como sea, sabiendo o sin saber. Todos nos podemos enriquecer pero, ahora bien, yo no le abriría la cabeza a una persona con un tumor cerebral para extraérselo ni tampoco viviría en una casa construida por mi misma. Todos no entendemos. Y, es normal. Contamos con un tiempo limitado, con una vida limitada, y nos hemos de especializar en algún área de conocimiento. Y para ello, debemos de contar con una igualdad en derechos y en oportunidades, para poder formarnos en aquello que nos sintamos más atraídos, sea cual sea la razón.

Enlazando esta igualdad con la democracia participativa, yo misma tuve que investigar sobre cómo hacerla realidad, presupuestos participativos, más consultas… No obstante, no es una fórmula universal, ni garantiza el éxito, como se pudo ver en las asambleas del 15-M, al menos NO HOY POR HOY. Por consiguiente, considero que es necesario un filtro, estoy a favor de la democracia representativa, en el sentido que sean unos los que marquen las prioridades, el hilo conductor de la historia. Suena elitista, es elitista. Esencial es, en una buena democracia representativa, saber marcar esas prioridades, y es en eso en lo que fallamos pero, no en la fórmula, como he escuchado alguna vez “es la mejor de las peores”. Llegará el día, ese día en el que como dice Serrat: que todo sea como está mandado y que no mande nadie. Y antes de ese día, llegará también la democracia participativa, con todas las nuevas herramientas que tenemos, como Internet, que ya la acercan pero, que como personas aún nos queda mucho camino que recorrer.

A pesar de lo dicho, me fascinan los movimientos sociales o que se constituyan nuevos partidos políticos porque es una clara señal de la conciencia social. Esa conciencia que nos hace entender la situación del prójimo y la de un colectivo, las dificultades que atraviesa, sus necesidades… digamos, una visión solidaria global.
Sin embargo, pienso que hay muchas maneras de mostrar esta solidaridad y no todas son apropiadas para todas las personas. Yo, por ejemplo, he asistido a varias manifestaciones, tampoco muchas, porque enseguida me di cuenta que eso no es lo mío. No me siento cómoda gritando en la calle, ni con la energía que ahí se genera. Soy sensible en ese aspecto, notaba unas vibraciones de rabia, de odio e incluso violencia, no física afortunadamente sino verbal o algo más energético. Así descubrí, que no iba conmigo hacer eso, a pesar de que sí quiera revindicar un cambio hacia una mayor generosidad, solidaridad, humanidad… Amor, al fin y al cabo.

Por esto mismo, aposté por un cambio interior, por ser coherente conmigo misma. Me esfuerzo por ser una buena hija, una buena hermana, una buena amiga, una buena persona. Me esfuerzo por ser una buena ciudadana y respetar las reglas, se ha de solicitar una beca si es necesaria, se han de pagar los impuesto si queremos que las pensiones u otras pagas aumenten. Pequeños pasos para cambiar a largo plazo.

Y, además de esto, tengo presente una cita que el profesor de Filosofía Política nos comentó: “Maximiza tu máximo”. Aun el preso que es privado de su libertad y está entre rejas, puede ampliar su libertad. El acto de soñar es el que nos hace seguir hacia delante. Y siempre podemos maximizarlo.

Por último decir que las personas más cercanas a mí, me han hecho ver el egoísmo como la clave de la generosidad. Egoísmo en el sentido del propio interés que tiene una persona por sí misma, por sentirse bien, por alcanzar su felicidad. Me di cuenta que cuando tengo tiempo para escribir, para hacer deporte, para escuchar música o para bailar yo sola en mi casa, me hacía sentir bien. Y que cuando me sentía bien, hablaba mejor a mis familiares, a mis amigos, a mis conocidos. Y además, desarrollaba un sentimiento de compasión hacia aquellas personas que estaban en peor situación que yo y eso hacía que deseara prestarles mi ayuda. Es ese el egoísmo al que me refiero, con el cual podemos ser capaces de transmitir buena energía a los demás, a la humanidad y a la Madre Tierra en general. Podemos contribuir a un mundo mejor.

Como escribió Walt Whitmann*: Que estás aquí – que existe la vida y la identidad; Que prosigue el poderoso drama, y que puedes contribuir con un verso.

En conclusión, al único partido al cual le puedo dedicar tiempo ahora mismo, es al de mi propia vida, el que puede parecer diminuto pero, como ya sabemos, el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo.

Sanlppms.


 

O Me! O Life!*

O Me! O life!… of the questions of these recurring;

Of the endless trains of the faithless—of cities fill’d with the foolish;

Of myself forever reproaching myself, (for who more foolish than I, and who  more faithless?)

Of eyes that vainly crave the light—of the objects mean—of the struggle ever renew’d;

Of the poor results of all—of the plodding and sordid crowds I see around me;

Of the empty and useless years of the rest—with the rest me intertwined;

The question, O me! so sad, recurring—What good amid these, O me, O life?

Answer.

That you are here—that life exists, and identity; That the powerful play goes on, and you will contribute a verse.

Veintialgo

Después de la adolescencia.

Se despertó antes de que sonara el despertador. Había dormido relajada, tuvo un bonito sueño y sus ojos se habían abierto suavemente. Con una sonrisa, puso la música de ese cuarteto de Liverpool y se metió a la ducha.

Me abro al amor, me abro al dolor, porque quiero y deseo Vivir, experimentar, sentir. Quiero reír y quiero llorar, quiero dar saltos de alegría y quiero dar patadas de rabia. Quiero gritar de excitación y quiero gritar de enfado. Deseo vivir todo lo que se me cruce en el camino, deseo aprovechar cada oportunidad, deseo decir sí. Quiero lanzarme de lleno a todo ese conjunto de sentimientos y sensaciones que llaman Vida. Quiero ayudar y quiero dejarme ayudar. Quiero correr y quiero pasear. Contemplar y crear.

Deseo que mi vida se multiplique y se divida y se vuelva a multiplicar, deseo cazar y ser cazada. Deseo respirar por algo aunque lleguen los momentos también de respirar por respirar. Todo es necesario, todo es mi camino.

Deseo amar. Deseo amar hasta el punto de confundirme quién soy yo y quién es el amado. Deseo también derrumbarme y volver a levantarme. Las lágrimas siempre me enseñan algo nuevo y me hacen más fuerte, más inteligente, más capaz.

Deseo, deseo, deseo vivir y deseo morir. No hay nada que me detenga mas yo misma. Yo me abro. Yo me lanzo a un mundo lleno de sentimientos, lleno de vivencias.

Y tras vestirse con sus vaqueros favoritos y una camisa de colores vivos, salió a la calle pisando fuerte.

Sanlppms.

ADOLFO SUAREZ, quien de la política hizo arte.

Hoy ha fallecido quien fue el primer Presidente de Gobierno de España tras el Franquismo. Le tocó pilotar la época más interesante en la historia política de un país, la Transición de un régimen dictatorial a uno democrático. Con la fórmula de ruptura pactada, la Ley para la Reforma Política de su compañero Fernández Miranda, es una obra de arte jurídica, en un folio, sin salir de la legitimidad del propio régimen, instaurar uno nuevo. Impresionante. Digno de admirar si somos conscientes de las dificultades que tuvo que vadear.

Fiel siempre a la Democracia, quería escuchar y que pudieran ser escuchados todos los partidos políticos, y considerar también sus ideales. Tal vez, por este mismo carácter democrático tan marcado no tuvo grandes aliados políticos. Algunos no se fiaban de él por su propio pasado franquista, y otros sentían miedo por sus grandes avances y propuestas. No estaba definido, no defendía a ultranza nada más que la Democracia, y eso asustaba y asusta. En este aspecto, no me puedo sentir más identificada. No quiero definirme, no quiero cogerme de la mano a ningún pensamiento para dejarme arrastrar con todo el rebaño. Es más difícil vivir y contestar cuando te preguntan esperando una respuesta única, y es que no la hay. Recordando a Nietzsche, ninguna valoración es en sí misma universal o absoluta.

Y por todo ello, Suárez anduvo con pies de plomo, de la única manera que pudo hacerlo si no quería avivar las divisiones, aún existentes hoy en España. Y sí, muchas personas dicen que pudo hacer más, y él mismo no se llegó a sentir conforme. Sin embargo, con tan poco tiempo resolver temas por consenso como el de las Autonomías, si lo llegan a hacer… hubiera sido todo un prodigio. Tema que aún no está resuelto, y temo que no tienen energía los que mandan hoy en día para ponerse manos a la obra. Sí, una gran diferencia son las ganas de trabajar con las que contaban los políticos en el ’77 respecto a los actuales.

Amante de la CONCORDIA, consciente del valor del CEDER para poder ganar todos en conjunto, un gran orador que elevaba a LITERATURA sus discursos. Afiliado de la CONVIVENCIA, incondicional de la DEMOCRACIA. “Gracias a todos por todo”.

Gracias Adolfo Suárez.

Sanlppms.

“Creo que tengo fuerza moral para pedir que en el futuro no se recurra a la inútil descalificación global, a la visceralidad o el ataque personal, porque creo que se perjudica el funcionamiento de las instituciones democráticas”.
El 29 de enero de 1981, Adolfo Suárez en un mensaje por televisión al país anunciando su dimisión.