Lorenzo

Lorenzo se perdió para poder descubrir a Luna, y cuando creyó haberla encontrado… ella ya se había marchado.
Sintió pena por lo que no es y rabia por lo que nunca fue.

Lorenzo empezó, una vez más, a buscarse a sí mismo.
Sabía que converger no siempre era posible.

Lorenzo, al fin y al cabo, salía todos los días.

Sanlppms.

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La segunda oportunidad

Leo no comprendía, no sabía la razón. Tal vez, pensaba, era por su carácter pasional e impulsivo o, quizá, tan sólo era una cuestión de tiempo y de lugar. Con Anabel pasaba momentos cálidos y agradables, sin embargo, algo le decía que no era ése su camino. No la veía capaz de luchar por su amor, lo abandonaría todo al destino. Cuando la conoció hubo magia, mas al poco tiempo comenzó a fijarse en esos pequeños detalles que hacían que no fuera para él, su alma gemela. Aún así no quería dar por terminada la relación, huía del sentimiento de cobardía, Sigue leyendo

Disfrutemos de la jornada…

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que esto se acaba.

La sensación de ser extraña en un lugar, y querer conocer, querer empaparte de la cultura, de su pensamiento, de su estilo de vida. Motivación.

El rico olor a mantequilla que desprende un croissant y su bocado… Mmmmm. Junto con el café que prepara tu garganta y tu cuerpo para una radiante mañana. Deleite.

Él. Esa huella mágica que dejó en ti. Cuando tienes dudas siempre recurres a esa persona, qué haría, qué me diría. Amor.

La melodía. Aquella que no sabes si nada más escucharla se ha amoldado a tu ser o, más bien,  al contrario. Tiene tal poder que puede que sea tu ser quien se haya ajustado a ella. Comprensión.

El lugar. Donde estás, simple y natural. Donde fluye la concentración. Calma.

Sanlppms.

Hoy me ha sonreído

Esta mañana he vuelto a ver a ese hombrecito mayor desde lejos, con su paso pausado. Me he acordado que ya había escrito sobre él, y he recuperado las siguientes palabras del mes de mayo.

Hoy me ha sonreído.
Estaba en la sala de estudio, ya cansada y con hambre, pero, sin haberme acabado la materia. Así pues, fui a comprarme algo para cenar y decidí tomármelo en un banco, sentada y contemplando a la gente que pasaba.
Ahí estaba yo, calmada y contenta por la determinación de volver a entrar a estudiar de nuevo, saboreando mi porción de pizza de verduras, cuando alcé la vista y lo vi.
Era un hombre más viejo y más bajo, con la chepa más corva que la que él tenía, pero, con su mismo tono de piel y la misma pose al caminar tranquilamente, con las manos entrelazadas por detrás, en la espalda. Estaba mirándome y, justo dio un paso colocándose enfrente de mí, me sonrió. Él me sonrió, él me sonríe.
No sé el motivo de mi percepción, si ya he dicho que no era igual que él, mas me advino la sensación que estaba allí.
Él sigue conmigo, independientemente donde su cuerpo yace. Su alma me ha sonreído.

Sanlppms.

En la oficina

Tímido y encantador que pasa desapercibido pero, cuando te fijas en él ya no hay vuelta atrás. Es entrar a la oficina e inconscientemente tu mirada ya lo ha localizado, y si no está, todos tus sentidos están pendientes de todos los movimientos que ocurren alrededor de la entrada.

Tímido que si le das tiempo, y haces el descanso del café junto él empezará a abrirse. Primero te preguntará por ti: ¿cómo estás?, ¿cómo va Sigue leyendo

Veintialgo

Después de la adolescencia.

Se despertó antes de que sonara el despertador. Había dormido relajada, tuvo un bonito sueño y sus ojos se habían abierto suavemente. Con una sonrisa, puso la música de ese cuarteto de Liverpool y se metió a la ducha.

Me abro al amor, me abro al dolor, porque quiero y deseo Vivir, experimentar, sentir. Quiero reír y quiero llorar, quiero dar saltos de alegría y quiero dar patadas de rabia. Quiero gritar de excitación y quiero gritar de enfado. Deseo vivir todo lo que se me cruce en el camino, deseo aprovechar cada oportunidad, deseo decir sí. Quiero lanzarme de lleno a todo ese conjunto de sentimientos y sensaciones que llaman Vida. Quiero ayudar y quiero dejarme ayudar. Quiero correr y quiero pasear. Contemplar y crear.

Deseo que mi vida se multiplique y se divida y se vuelva a multiplicar, deseo cazar y ser cazada. Deseo respirar por algo aunque lleguen los momentos también de respirar por respirar. Todo es necesario, todo es mi camino. Sigue leyendo

Todo sucede por una razón

Había aroma de café por toda la casa, su madre ya se había levantado y puesto la cafetera cuando él bajaba las escaleras. Fue directo a la cocina, agarró su taza favorita y se sirvió un café bien largo y sin azúcar. Con la tranquilidad del despertar, se dirigió a aquel sillón junto a la chimenea, desde el cual divisaba por la ventana la suave lluvia y el verde húmedo.

Las dudas con las que se acostó persistían, sin embargo, su largo sueño le había relajado. Se sentía sereno y calmado, en silencio. Entonces empezó a reflexionar.

El tiempo pasa tan deprisa, cada vez siento que se acelera más y yo no me puedo quedar atrás, y eso que siempre vivimos el único momento, el presente. Supongo que todo sucede por una razón, y lo que a veces nos pasa y pensamos que todo nuestro mundo se destruirá, resulta que no. Nada se destruye, simplemente cambia y tendemos a pensar que será horrible y sentiremos dolor pero, esa es la forma que tiene el miedo de manifestarse. Empezamos a movernos por nuevos senderos y descubrimos otra luz, que nos llama la atención y nos ilusiona, pues aunque estábamos a gusto con la luz que brillaba en el pasado, esa que ya se extingue… ahora hemos cambiado y la que encontramos es distinta e incluso puede que brille e ilumine más nuestro camino. Y es ahí, cuando supongo que todo sucede por una razón. Estoy agradecido por todo lo que me rodea.     

Sanlppms.