Lorenzo

Lorenzo se perdió para poder descubrir a Luna, y cuando creyó haberla encontrado… ella ya se había marchado.
Sintió pena por lo que no es y rabia por lo que nunca fue.

Lorenzo empezó, una vez más, a buscarse a sí mismo.
Sabía que converger no siempre era posible.

Lorenzo, al fin y al cabo, salía todos los días.

Sanlppms.

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La segunda oportunidad

Leo no comprendía, no sabía la razón. Tal vez, pensaba, era por su carácter pasional e impulsivo o, quizá, tan sólo era una cuestión de tiempo y de lugar. Con Anabel pasaba momentos cálidos y agradables, sin embargo, algo le decía que no era ése su camino. No la veía capaz de luchar por su amor, lo abandonaría todo al destino. Cuando la conoció hubo magia, mas al poco tiempo comenzó a fijarse en esos pequeños detalles que hacían que no fuera para él, su alma gemela. Aún así no quería dar por terminada la relación, huía del sentimiento de cobardía, deseaba intentarlo, que la renuncia no fuera una opción, prefería perder a no jugar.

Mientras Anabel no tenía prisa, vivía relajada e intentaba centrarse en el presente, con sus preocupaciones e inseguridades. No deseaba forzar el momento, a pesar de que Leo siempre le ofrecía pequeños amaneceres, ella los rechazaba. Tampoco comprendía, no sabía el motivo, mas con su ritmo pausado prefería pasar tiempo con amigos antes que profundizar con Leo. Parecía tenerlo todo y sus amigos apoyaban abiertamente la relación, pero sólo ella había conversado más con él, sólo ella tenía sus ojos. Y su visión era de un niño con muchas ganas de vivir, que lo quería catar todo, que se cuestionaba todo y Anabel no se veía con fuerzas suficientes para seguirle el ritmo. De un cierto modo le daba pereza y sabía, en el fondo, que esa pereza no podía augurar algo bueno.

Leo y Anabel querían encontrar a alguien, esa persona capaz de darles una segunda oportunidad, con el deseo de conocerlos, con la habilidad de aclarar sus propias ideas y mostrarles nuevos colores y nuevas notas musicales antes no percibidas. Esa persona capaz de inspirarles y hacerles levitar.

Cada uno por separado, sin conocer el porqué, eran conscientes que no tenían enfrente de aquella bonita mesa a esa persona tan especial. Aquella oportunidad capaz de darles una segunda.

Sanlppms.

En la oficina

Tímido y encantador que pasa desapercibido pero, cuando te fijas en él ya no hay vuelta atrás. Es entrar a la oficina e inconscientemente tu mirada ya lo ha localizado, y si no está, todos tus sentidos están pendientes de todos los movimientos que ocurren alrededor de la entrada.

Tímido que si le das tiempo, y haces el descanso del café junto él empezará a abrirse. Primero te preguntará por ti: ¿cómo estás?, ¿cómo va el proyecto?, ¿qué tal fue el fin de semana? Y tras tus historias, siempre con tu toque jovial, empezará él a desarrollar las suyas, siempre con una sonrisa, siempre…

Encantador. Le notarás esa inquietud dentro de él, esos ojos claros y oscuros a la vez que quieren saber más de ti. Esas manos que buscan el contacto pero que las detiene. Esa sonrisa nerviosa que a veces se relaja y muestra su amplitud, su belleza.

Y te preguntas, ¿lo intuirán los colegas? O ¿no es tan evidente? Y sin deseo real de querer hallar una respuesta, le sonríes de nuevo y vuelves a tu puesto de trabajo. Incluso la estadística puede llegar a ser más dulce y divertida. Buenos días.

Sanlppms.

Veintialgo

Después de la adolescencia.

Se despertó antes de que sonara el despertador. Había dormido relajada, tuvo un bonito sueño y sus ojos se habían abierto suavemente. Con una sonrisa, puso la música de ese cuarteto de Liverpool y se metió a la ducha.

Me abro al amor, me abro al dolor, porque quiero y deseo Vivir, experimentar, sentir. Quiero reír y quiero llorar, quiero dar saltos de alegría y quiero dar patadas de rabia. Quiero gritar de excitación y quiero gritar de enfado. Deseo vivir todo lo que se me cruce en el camino, deseo aprovechar cada oportunidad, deseo decir sí. Quiero lanzarme de lleno a todo ese conjunto de sentimientos y sensaciones que llaman Vida. Quiero ayudar y quiero dejarme ayudar. Quiero correr y quiero pasear. Contemplar y crear.

Deseo que mi vida se multiplique y se divida y se vuelva a multiplicar, deseo cazar y ser cazada. Deseo respirar por algo aunque lleguen los momentos también de respirar por respirar. Todo es necesario, todo es mi camino.

Deseo amar. Deseo amar hasta el punto de confundirme quién soy yo y quién es el amado. Deseo también derrumbarme y volver a levantarme. Las lágrimas siempre me enseñan algo nuevo y me hacen más fuerte, más inteligente, más capaz.

Deseo, deseo, deseo vivir y deseo morir. No hay nada que me detenga mas yo misma. Yo me abro. Yo me lanzo a un mundo lleno de sentimientos, lleno de vivencias.

Y tras vestirse con sus vaqueros favoritos y una camisa de colores vivos, salió a la calle pisando fuerte.

Sanlppms.

Todo sucede por una razón

Había aroma de café por toda la casa, su madre ya se había levantado y puesto la cafetera cuando él bajaba las escaleras. Fue directo a la cocina, agarró su taza favorita y se sirvió un café bien largo y sin azúcar. Con la tranquilidad del despertar, se dirigió a aquel sillón junto a la chimenea, desde el cual divisaba por la ventana la suave lluvia y el verde húmedo.

Las dudas con las que se acostó persistían, sin embargo, su largo sueño le había relajado. Se sentía sereno y calmado, en silencio. Entonces empezó a reflexionar.

El tiempo pasa tan deprisa, cada vez siento que se acelera más y yo no me puedo quedar atrás, y eso que siempre vivimos el único momento, el presente. Supongo que todo sucede por una razón, y lo que a veces nos pasa y pensamos que todo nuestro mundo se destruirá, resulta que no. Nada se destruye, simplemente cambia y tendemos a pensar que será horrible y sentiremos dolor pero, esa es la forma que tiene el miedo de manifestarse. Empezamos a movernos por nuevos senderos y descubrimos otra luz, que nos llama la atención y nos ilusiona, pues aunque estábamos a gusto con la luz que brillaba en el pasado, esa que ya se extingue… ahora hemos cambiado y la que encontramos es distinta e incluso puede que brille e ilumine más nuestro camino. Y es ahí, cuando supongo que todo sucede por una razón. Estoy agradecido por todo lo que me rodea.     

Sanlppms.

Ella tiene un secreto.

Ella guarda algo en su interior, tras esa piel blanca y ese pelo pelirrojo, tras esa mirada azul que te traspasa.
Ella sabe de su esencia, de su luz. Y cada vez que habla con esos labios sonrosados demuestra la paz en la que se encuentra su alma.
Ella es especial y alcanzará todo aquello que desee alcanzar. Hay algo en su interior estático, que no se perturba, todo lo observa con  detenimiento y sonríe.
Ella, en su casa con su familia, en la universidad con sus amigos, paseando por las calles de Madrid.
Ella guarda algo en su interior que no cambia, ni varía.

Sanlppms.

Adolescencia

A penas eran lo suficientemente maduros para saber lo que deseaban y sólo sabían que cuando se encontraban su corazón latía más rápido. Había miedo por no poder controlarse a sí misma cuando el otro aparecía alrededor. Este miedo era escondido y disfrazado por orgullo. Un orgullo que intentan justificar pero, todos sabemos que es inútil. Cuando alguien te descontrola significa mucho más, cuando alguien te descontrola el cuerpo habla y la mente se nubla ante tal poder. Esto asusta a los amantes y necesitan tiempo para averiguar porqué ocurre. Ambos han oído que cuando el corazón se te acelera y el estómago se hace un nudo, se trata de amor pero, ¿cómo es posible? Si a penas se conocen; si no llegan a tener una conversación fluida y cómoda ¿será que algo falla? O, ¿será que no son capaces de controlar tal emoción?

Decidió huir, intentar no pensar, abrir nuevos horizontes pero, se encontró que allá donde iba siempre aparecía el amado en la imaginación, en el recuerdo. Eso, además, le hartaba pues no podía así abrirse a otra gente, quiso huir y no pudo. ¿Por qué siempre vuelve? Se preguntaba. Siempre, siempre vuelve. ¿Qué tiene? ¿Qué me hace? Que siempre vuelve.

Él, sin embargo, se sentía aún más incómodo, aprovechó su huída para poder entablar algo con otras chicas pero, no funcionaba. Nada funcionaba. Le daba rabia el hecho de que ella también siempre volviera, igual, con la misma sonrisa, ésa que le hacía sentir tan pequeño. No confiaba en él cuando ella se le presentaba, tuvo momentos de lucidez si bien, ella nunca los pilló o a lo mejor sí los comprendió mas, simplemente pasaba de él, pensaba.

Pasaban los años y ese sentir seguía surgiendo cuando se encontraban, sin embargo, cada uno por separado continuaba pensando que era capaz.

Un día amaneció como cualquier otro, gracias al poder divino, sentían su energía, se encontraban en paz. Un día amaneció como cualquier otro, gracias al poder divino, sentían su energía, se encontraban en paz.

Ninguno de los dos sabía la razón pese a que el deseo de entender a veces les desesperaba, confiaban y se sentían seguros. No podía ser por algo malo, no podía ser por algo malo que siempre volvieran y, al final, volvieron.

 Sanlppms.