Esencialmente lúdico

El camino del artista de Julia Cameron es un libro que, con total seguridad, citaré más de una vez. Su lectura, hace ya un año, me abrió de nuevo ese sendero hacia mí misma, hacia mi imaginación, hacia mis sueños.

Me recordó aquel tiempo en el que no tenía compromisos, ni responsabilidades mayores, en el que iba a teatro, a voluntariado, a voleibol… y escribía como terapia para conocerme, y conocer mi entorno. Aquel tiempo en el que no conocía el orgullo Sigue leyendo

Báilame el agua.

Es una película española que vi hace algún tiempo, de vez en cuando la recuerdo, no por su trama, ni por su desenlace sino por sus palabras, su ritmo y su banda sonora. Buscando información sobre ella, leí que se trataba de una novela de Daniel Valdés, en la cual además del poema que daba nombre a la peli, se encontraba el siguiente:

Sí, sé lo que quiero, 

Prefiero morir vicioso y feliz a vivir limpio y aburrido. 

Prefiero encontrar una estrella en el fango a cuatro diamantes sobre un cristal. 

Prefiero que la estrella queme, sea fuego, a un tacto rezumante de frialdad. 

Prefiero besar el duro suelo veinte veces para llegar una sola vez a lo más alto a escalar poco a poco, sin caer nunca pero sin llegar jamás a la cima.  Sigue leyendo

A infelicidade com a felicidade

Fue recorriendo Lisboa donde supe de este poeta, al llegar al café A Brasileira, en el Chiado, y el guía nos hablara de él. Lisboa, una ciudad bonita, con una luz especial, con una comida con sabor del Atlántico, una ginjinha con gracia y unas personas con una gran sonrisa en sus rostros. 

Se eu pudesse trincar a terra toda
E sentir-lhe um paladar,
E se a terra fosse uma cousa para trincar
Seria mais feliz um momento…
Mas eu nem sempre quero ser feliz.
É preciso ser de vez em quando infeliz
Para se poder ser natural…
Nem tudo é dias de sol,
E a chuva, quando falta muito, pede-se,
Por isso tomo a infelicidade com a felicidade
Naturalmente, como quem não estranha
Que haja montanhas e planícies
E que haja rochedos e erva…

O que é preciso é ser-se natural e calmo
Na felicidade ou na infelicidade,
Sentir como quem olha,
pensar como quem anda,
E quando se vai morrer, lembrar-se de que o dia morre,
E que o poente é belo e é bela a noite que fica…
Assim é e assim seja…

Fernando Pessoa

Sanlppms.

Abdicar de los procesos razonadores

Es Antonio Gala uno de los escritores que más me inspiran, su ritmo pausado pero, apasionado, su rico vocabulario y sus propias historias siempre englobadas en teorías sobre la vida misma.

Os dejo aquí un fragmento de su novela La Regla De Tres.

“¿Cómo aspira a saber el amante la verdad sobre aquel al que ama? Duele reconocerlo, pero la inteligencia no cuenta mucho en el amor. Es nuestro camino habitual para aprehender la verdad; pero quizás tampoco la verdad sea un concepto esencial para el amor. En él cuentan más los instintos humanizados, las intuiciones, los presentimientos y un poco quizá los sentimientos, aunque no demasiado y siempre como en tromba. Lo único razonable en el amor es abdicar de los procesos razonadores y abandonarse a otras potencias más oscuras o menos controlables. La inteligencia no nos sirve para calibrar todo aquello- desánimos, enfriamientos, distracciones- que, pasado el tiempo, al recordarlo, nos obliga a decirnos: “Ah, si estaba tan claro…” Todo aquello que cualquiera hubiese visto venir menos nosotros.” Antonio Gala.

Sanlppms

La huella mágica

Fue mi amiga Dianel, la que hace poco me habló de Milan Kundera. Con su concepto de huella mágica me hizo sonreír, y aprehender el sentimiento que ahora llevo conmigo. Explicaría algo más, pero qué mejor que exponer el propio fragmento de su libro La insoportable levedad del ser”:

Regresó a su piso, hasta donde llegaba el sonido de las campanas de la Iglesia de Saint-Pierre. Aquel mismo día le habían traído la mesa de la tienda. Olvidó a Marie-Claude y a sus amigas. Y por un momento olvidó también a Sabina. Se sentó a la mesa. Estaba contento de haberla elegido él mismo. Había vivido veinte años rodeado de muebles que no había elegido él. De todo se encargaba Marie-Claude. En realidad es la primera vez Sigue leyendo