El procés

Esta noche estudiando la Ley 40/2015 me vinieron todas estas palabras.

Estamos jugando a un juego, dígase el parchís, sobre el cual hemos pactado, o pactaron, las reglas de juego.

Un jugador, mejor, varios jugadores, consideran que las reglas han de cambiar. Y oye, resulta que en las propias reglas del juego están las herramientas y el procedimiento a seguir para cambiarlas. Ahora bien, estos jugadores en vez de intentar aplicarlas a una, pues ya llevan tiempo quejándose, deciden cortar su cachito de tablero y empezar un juego nuevo ellos solos. ¿Por qué? Quizá sea porque piensan que siguiendo las reglas igual no conseguirían los cambios que quieren, o tal vez porque las consideran injustas de por sí… o porque las quieren cambiar y punto.

El caso es que esto desecha: la seguridad jurídica, básica para establecer un orden; el servicio con objetividad de los intereses generales, recalco Generales; la participación, la confianza y la lealtad de y para el pueblo; la claridad de lo que se puede o no se puede hacer…

Está bien, e incluso es recomendable, revisar las reglas, como las ideas, los principios, los objetivos… como creo que todos hacemos en el terreno personal de tanto en tanto, si no cada día. Sin embargo, no lo hacemos a lo loco, más allá de los impulsos repentinos, y será porque el salto al vacío crea inseguridad. Si ya tenemos establecido un procedimiento para ello usémoslo, úsenlo.

Aquí me dejo fuera el sentimiento nacionalista, el que no tengo. Igual será porque solamente me siento más unida a Elche, simplemente porque aquí es donde residen la mayoría de las personas más importantes de mi vida. Al fin y al cabo, son las personas, el amor, lo que siempre va primero.

Sanlppms.

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The fear is his Trump card.

Donald Trump, ese dirigente político, actúa como gerente de una empresa. Contrata, despide, firma y deroga. El Estado del que es cabeza lo ve en números, intereses, inversiones, ganancias y pérdidas.

Se olvida. Olvida que un Estado está compuesto por ciudadanos, igual que olvidó que una empresa se compone de trabajadores, y dentro de estas dos palabras está integrado el ser humano. Personas con derechos, deberes, inquietudes, sueños, dudas y miedo. Es el miedo su producto favorito. Lo vende, lo justifica, lo hace necesario y lo comercia.

El gigante empresario acostumbrado a llegar a la cumbre sin considerar a quienes se quedan abajo, ha de saber que un Estado no es una compañía. Por soberano que sea, participa en un orden mundial cuyo factor común es la propia Tierra y sus habitantes.

Para Parménides y para mí, lo que es, es y lo que no es, no es.

Aaron AndersonLove never dies or dissipates into nothing, It exists in the air where the lovers kissed, It exists in the paths they walked on, The snow that evaporated stuck on their shoes, The songs they heard on the radio at night The air that passed through their car windows, The clothes that were kept…

via Real Love Never Dies — Thought Catalog

Detuve el silencio.

Por fin, el mejor momento del día. Voy a escuchar el silencio y ya me quedaré durmiendo.

La opinión es ego. Sandra, no, no interrumpas el silencio, intenta no pensar.

Sí, eso es.

El silencio.

Es que…

Años atrás siempre quería tener una opinión, pues lo veía como parte de la construcción de mi personalidad y quería ser una persona con “criterio propio”.

Respira, Sandra, respira.

Espera.

El juicio como parte del ego, como parte de lo material, pero en sí mismas… estas palabras son una opinión. Sí, bueno, pero no me dejaré llevar por la importancia de ésta.

En el terreno espiritual y energético son más significativos los actos que las palabras, los sentimientos que las razones. Las personas que más me han enseñado del amor, de la luz, de la vida… nunca me hablaron ni del bien, ni del mal, ni de Dios… mas fue a través de sus acciones como me mostraron qué camino y con qué actitud habían escogido para pasear por esta tierra. Sí, además en el Bhagavad-Guitá dice algo así, ¿no? Y ahora lo comprendo.

No estoy meditando… da igual seguiré con esta reflexión a ver dónde llego.

Antes siempre leía las noticias y experimentaba cambios en mí, ahora no es a la indiferencia donde me dirigo sino al silencio.

En términos jurídicos, sigo en mi fase de instrucción, quizá la resolución la sepa en un futuro o, tal vez, no. Aquí aprendo, averiguo y analizo, pero ya no siento la necesidad de dictar un veredicto al respecto y no me da miedo.

Ciertas personas pensarán que me vale todo, que me dejo influir y que no tengo principios, otras que siento indiferencia y algunas que simplemente no llego a comprender.

Yo sé que estoy en silencio, experimentando lo que leo, escucho y veo… todo se queda en mí, no tengo que demostrar nada a nadie, aunque si me preguntan contestaré. Seguramente esperan recibir una respuesta única, bien estructurada y cohesionada, de la cual me pueda sentir orgullosa y defensora. Nada más lejos de mí. Qué pena porque sigo instruyéndome y, aun siendo capaz de formar un juicio argumentado, no quiero cerrar mi mente, no quiero levantarle fronteras.

Tal vez un día, una todos los puntos formando un crochet de opiniones bien bonito, pero no aspiro a ello de momento, sólo quiero coleccionar hilos para no dejar ninguno de distinto grosor o color sin leer, escuchar o ver.

Sí, en vez de hablar seguiré actuando de la manera que hasta ahora mi aprendizaje me ha mostrado una sonrisa. Ensayo y error. Atreverse y asumir riesgos. En silencio, Sandra, en silencio.

Sanlppms.

Agendas, palabras y arte.

Ayer estuve revisando viejos apuntes y me encontré con agendas de cursos pasados. Especialmente la del 2006/2007 me sorprendió. Tenía en aquella época la costumbre de anotar la mejor frase del día, además de pegar las entradas del cine, servilletas de bares e incluso etiquetas de bebidas.

Nueve años después, me siento agradecida por la persona que fui, aquella que dedicaba parte de su tiempo a organizar los recuerdos y cuidar el más mínimo detalle, con el fin de que en un día como el de ayer me encontrara la agenda y reviviera lo vivido, y hasta aprendiera de mi pasado.

Son muchas las palabras ahí escritas, sin embargo, las que escribo a continuación no pertenecen a mí, sino a una amistad corta, pero intensa y profunda.

“El arte es subjetivo, abstracto concretamente hablando y concreto abstractamente definido. Es una sonrisa, es una lágrima, es una sonrisa encima de una lágrima… es una sonrisa que sabe a lágrima. Es vivir por nada cuando se siente todo. Y te diré que el arte soy yo y eres tú.”

Yo añadiré que también es arte el recordarte, y más poder leerte y saber que, en este momento, sigues dando pensamientos y definiciones a las personas que te rodean, con un ritmo poético invitando a un sosiego general y espontáneo muy agradable.

Una vez más, el arte es política, la del saber hacer, la de contribuir al crecimiento personal y al enriquecimiento del alma, en este caso a través de las palabras. Surtiendo directamente efecto en uno mismo y de ahí, al bien común, a la buena convivencia, al supuesto fin de las instituciones que nos gobiernan.

Cada uno de nosotros tenemos mucho más poder del que podemos llegar a imaginar. Pues igual que mi viejo amigo, quien sigue liberando sus palabras, creando su propia política, tú también puedes.

Influye y contribuye.

Cualquier acto puede ser eminente para alguien. Suéltalo, suéltate.

Sanlppms.

En los días como hoy…

Todos los días de mi vida pienso en ti en algún momento y suelo sonreír por la suerte que he tenido de conocerte y de tenerte en mi vida.

Sin embargo, en los días como hoy, cuando me dan una buena nueva me vienes al pecho más que a la mente y lloro. Mis lágrimas desatan la tensión que supone saber que ya nunca te volveré a ver, que no estás aquí para recibir la noticia y que no estarás para conocer a tu nieto.

En días como hoy te echo aún más de menos. Me entristece sentir que nunca más una alegría podrá llegar a ser completa, pues me faltará compartirla contigo, ver tu rostro iluminado por tu bella sonrisa llena de amor, llena de ángel.

Je t’aimais, je t’aime, je t’aimerai.

Siempre en mí, más tú que yo. Seguiré aprendiendo de tu recuerdo y continuaré el camino que emprendí junto a ti.

Prometo mirar siempre al punto más alto del lugar donde me encuentre para orientarme y no perderme, para inspirarme y no perderte. Tal como me lo explicaste.

Y prometo saber transmitir la alegría, el encanto, la calidez, el optimismo, el movimiento, la generosidad, la gracia, el amor… que siento gracias a ti, a todo aquel que venga para quedarse y, también, a los que tan sólo estén de paso, pues es esa la mayor enseñanza de vida que me han dado, que me has dado. ENTREGAR. Ayúdame y te habré ayudado*.

Gracias, papá.

Sanlppms.

*Letra de la canción Pero A Tu Lado, Los Secretos.

Lorenzo

Lorenzo se perdió para poder descubrir a Luna, y cuando creyó haberla encontrado… ella ya se había marchado.
Sintió pena por lo que no es y rabia por lo que nunca fue.

Lorenzo empezó, una vez más, a buscarse a sí mismo.
Sabía que converger no siempre era posible.

Lorenzo, al fin y al cabo, salía todos los días.

Sanlppms.

Otoño

Visualiza un paisaje de grandes árboles de hoja caduca. Quizás hayas estado ahí, quizás lo estés creando, eso no importa.

Respira el aire fresco, siente tus pisadas sobre las doradas hojas caídas y mira hacia arriba. Hojas caen para dejar pasar la cálida luz.

Los árboles están dejando caer sus hojas porque ya han cumplido su cometido, ya han dado sus frutos, ya nos han cobijado en su sombra. Su “raison d’être” ya no es.

Y, nosotros, los seres humanos, debemos aprender de la sabia naturaleza dejando caer también nuestras propias hojas. Aquellas que ya no nos sirven, que ya han caducado, que ya están muertas. Pues han sido parte de nosotros por mucho o poco tiempo, pero ya no crecerán más.

Dejemos caer nuestras hojas, deja caer tus hojas… que en el suelo estén, esperando a ser arrastradas por el viento.

Nos sentimos, así, menos pesados, más libres, preparándonos para recibir los rayos de sol en el frío invierno.

Otoño, la estación de la introspección y el abandono, con el fin de poder en el invierno hacernos más fuertes y florecer, de nuevo, en primavera.

Me gusta el otoño.

Sanlppms.

Inspirada por la clase de yoga de ayer tarde.

Opositores

Nosotros, los opositores, a veces sentimos que no nos movemos, que el tiempo pasa y seguimos siendo estáticos. Mientras que amigos y familiares emprenden nuevos retos, cambian de trabajo, se aventuran en un país extranjero… nosotros seguimos en la misma mesa con los mismos apuntes.

Sin embargo, cada día al parar el despertador y alzarnos crece nuestra determinación, nuestra perseverancia y constancia aumentan, nuestro sueño se acerca, pero eso no lo vemos y, a veces, caemos en la desesperación. Hay días que cambiaríamos el rumbo, optando por uno más factible a corto plazo, pero sabemos que el tiempo pasa de igual modo y que la vida es una carrera de fondo. Igual que se entrena para poder completar una maratón, entrenamos nosotros nuestra mente, con miles de sinapsis nuevas cada día. Nos movemos, amigo opositor. En nuestro interior recorremos decenas de kilómetros en una misma mañana.

Por ello, no hay que impacientarse, los cambios más profundos son aquellos que no se perciben rápidamente, que no se pueden materializar, para un día dar el gran salto. Haciendo referencia a Nietzsche, seamos valientes y no dejemos de soñar.

“Antes soñaban con llegar a ser héroes; ahora sólo son gozadores. La imagen del héroe les causa espanto y pesadumbre. Pero, en nombre de mi amor y de mi esperanza, yo te conjuro. ¡No arrojes lejos de ti al héroe que hay en tu alma! ¡Santifica tu más alta esperanza! Así hablaba Zaratustra” Del árbol de la montaña.

No nos acomodemos, no vayamos, nosotros no, a lo fácil, a lo realmente estático que es dar muchos pequeños saltos sin dirección alguna, sin fundamento. No hagamos un círculo, crea una recta.

“Porque tú tienes el poder 
Tú tienes en tus manos la fuerza del ser 
Tú puedes hacer todo lo que quieras 
Tú puedes llegar a donde sueñas 
Yo sé que tú puedes, puedes, puedes.”

Donde convergemos, Alejandro Sanz.

Protege tu sueño, protégelo de los que tiran a dar, de los cortos de miras, de los que no confían ni en sí mismos, de las moscas… Protégelo y sigue tu propio combate, mas el mayor enemigo eres tu mismo. No dejes de resguardarlo porque como dijo Walt Disney:

Si puedes soñarlo, puedes hacerlo.

Sanlppms.

https://www.youtube.com/watch?v=L1GAv4H9eoU